18 oct. 2008

La fuerza de la juventud


Corría el año 1997 cuando Mogwai editó su primer LP, "Young Team". Con influencias de Tortoise, Sonic Youth, y muchas otras bandas, este grupo escocés se metió al mundo del post-rock, un etiqueta inventada para denominar un género incipiente en aquellos días. Se trata de música mayormente instrumental en el abundan los crescendos y las creaciones de climas, en el que lo más importante es dejarse sumergir para luego salir a flote con una explosión de distorsión. Con el correr de los años, el género fue variando, por supuesto, y hoy en día hay miles de bandas que lo representan.
Once años después del lanzamiento de "Young Team", Mogwai es uno de los exponentes más importante de este género, junto a Explosions in the sky, la casi-disuelta Godspeed You! Black Emperor y un par más... Y es en este año que Mogwai decidió reeditar su primer LP, remasterizado y expandido. Después del brillante cierre del disco con "Mogwai Fear Satan", una definición de lo que es el post-rock, nos podemos seguir deleitando con cuatro lados-b y cinco versiones en vivo de temas del disco (con el cierre, obviamente, de "Mogwai Fear Satan").
Salud, pues, a los escoceses de Mogwai y a su primer disco, el mejor en mi opinión, y uno que ocupará siempre un lugar entre mis discos más escuchados.

Mogwai - Young Team

3 oct. 2008

Escenas del Siglo XXI

Es sabido que Beck es un músico polifacético, que ofrece cambios bastante notorios entre un disco y el siguiente, que siempre intenta algo nuevo (que salga bien o mal es otra cosa). Modern Guilt es una especie de Sea Change con guitarras eléctricas, pero no se limita eso. Después del extrambótico disco de 2006, The Information, Beck, con los 40 encima, se inclinó hacia una obra más corto (33 minutos), más simple y sucinto.
Afortunadamente su brevedad funciona bien y le da más impacto al álbum. Después de escucharlo por primera vez tal vez no se note, pero varios temas quedan pegados en la cabeza. Eso fue, de hecho, lo que me llevó a escucharlo por segunda vez después de varios días de haberle dado play por primera vez y pensar: "Mmmm... lindo...". Me desperté un día con la batería de "Orphans" en la cabeza y escuché el disco de nuevo. Ese mismo día lo escuché dos o tres veces más y me enamoró por completo.
Seguramente muchos extrañarán los temas más pop de Beck y dirán que éste es un disco triste, aburrido y demasiado introspectivo. Pero quienes disfrutamos del cambio y de la sensibilidad artística de Beck estamos más que contentos. Y me puse muy feliz cuando leí que Cat Power iba a colaborar en el disco, pero lamentablemente no puso su hermosa voz y su intervención pasa un tanto desapercibida. Tal vez ese sea el único punto negativo que le encuentro al disco. Por el resto, es uno de los destacados de este año.

Modern Guilt