30 may. 2010

La dignidad de las derrotas mundanas

Historias que terminan, otras que nunca empezaron, cuentos enormes truncados por la desidia de sus protagonistas. Instrucciones para perder con estilo. Un acertadísimo resumen de estados mentales, relatado por una voz con las dosis justas de alcohol, indiferencia y fatiga. De regalo unos arreglos que como siempre mejoran con cada escucha, cuerdas con niebla, voces tímidas de fondo, pianos cansados. Detalles mínimos que vas a percibir cuando se te ocurra apretar play a las 2 de la mañana, ya sin café y con el cenicero superpoblado. Más habitantes para un planeta imaginario de losers, colonizado por personajes de Tom Waits, Bruce Springsteen y Charles Bukowski. La certeza inevitable de estar haciendo todo al revés porque no podrías hacerlo de otra manera. Fantasmas, paranoicos, pobres diablos, fracasados y hombres de poca fe. Una reunión imposible de rechazar y el último capítulo de una discografía impecable.

"I had a hole in the middle where the lightning went through..."


9 may. 2010

Un trance sádico


Más de una vez me encontré explicándole a algún cabeza de termo por qué me gusta tanto Deftones. Por qué me parece que no son una bandita más de toda esa camada de finales de los 90s que se preocupaba más por parecer conflictuadita que por componer buenas canciones. Acá está el mejor argumento, bajo los ojos negros del búho. Densidad emocional en 10 temas. Un Carpenter inspiradísimo que hasta se apropia de unas notas de los pantanos de Louisiana. Las letras que todos queremos escuchar, esa cosa de mezclar amor, sexo, decadencia y muerte que tan bien les sale a estos pibes. Pesadez, pesadez de la buena por todos lados. Capas de efectos cortesía de Frank Delgado que ya hace años dejaron de ser relleno. Abe sólido como una montaña en cada golpe. Y Chino reventándose la garganta como nunca (se le va a complicar en vivo, más que nunca). Si el grito desgarrador de "Royal" no te mueve un pelo, si el estribillo de "Beauty School" no te llega, si no querés cantar "the sound of the waves collide" a los gritos durante "Sextape"...digamos que deberías pedirle tu alma de vuelta a Milhouse.


3 may. 2010

Despertando gigantes con canciones de cuna


Como la muñeca de la tapa, la tímida guitarra que abre "Windowpane" está cargada de una especie de nostalgia cuasi tanguera que obliga a prestar atención, a detenerse y acompañar a esta extraña confabulación sueco-uruguaya en un viajecito lleno de pasado, nubes grises, ventanas que dan a campos desolados y fotos guardadas en cajones repletos de objetos inútiles. La crudeza habitual de las voces de Mikael Akerfedlt le cede el lugar a un cálido tono intimista, las guitarras a veces se acuerdan de Astor, el tecladista invitado tuvo un viaje astral a los 70s y todo invita a mirar para adentro. "Damnation" es una clase de cómo hacer música melancólica sin caer en el cliché del nene rico que tiene tristeza. "Damnation" también es el único disco de Opeth que podés poner de fondo en una reunión familiar y quizás recibir un "qué linda música, nene" de parte de alguna tía pacata peinada como David Lynch. "Damnation" es pura sutileza, buen gusto y miles de sentimientos en apenas 8 canciones. Con él les doy la bienvenida a la resurrección de este inconstante blog.